Por: Luis Roberto Flores
Existen diversos relatos y leyendas de la capital hidalguense, pero esta es una de las mas aterradoras, se trata del oscuro secreto del Reloj monumental de Pachuca, pues ancianos y descendientes de las familias mas viejas de la ciudad, cuentan lo siguiente:
A finales del siglo XIX. José Luis y María Elena, una joven pareja de escasos recursos provenientes de La Huasteca Hidalguense, Llegó a Pachuca en busca de mejores oportunidades, pues habían escuchado de vacantes en la construcción de un monumento que conmemoraría el centenario de la Independencia mexicana.
Sus ganas de salir adelante y de cambiar su estilo de vida, los motivaron a vender sus tierras y a comprar un terrenito para construir una pequeña casa en el ahora Barrio del Arbolito. Pero la motivación crecería cuando se enteraron que serian padres.
Fue entonces en el año de 1904 donde se inició la construcción del proyecto, por lo que José Luis, entusiasmado acudió a partir del primer día con muchas ganas de aprender y de ofrecer su basto conocimiento en trabajos de cantera. Con el paso del tiempo conoció a muchas personas, ayudantes y responsables de obra. Dentro del grupo también estaba Guadalupe, Un hombre quien dentro de los encargados tenía una ideología esotérica y con muchas supersticiones.
Pues dentro de su participación en otras grandes obras, había escuchado y sido testigo de algunas ofrendas, cual principal objetivo se basaba en ofrecer la vida de trabajadores foráneos a Satanás, con el único fin de garantizar que el trabajo final resista y no caiga con el paso del tiempo.
Guadalupe después de varios sucesos traumáticos durante dichas ofrendas, quedó muy obsesionado con esas ideas, por lo que el mismo imaginaba otras alternativas de sacrificios pero el pensamiento que domino por completo su mente, fue la escalofriante idea, de que si en vez de ofrecer la vida de un trabajador, mejor colocaba el cuerpo de un Bebé dentro de los cimientos, este seria indestructible, ya que los huesos tiernos y flexibles de un niño le brindarían una protección eterna al Reloj Monumental.
Después de pensarlo y de noches enteras de no poder dormir, Guadalupe decidió que durante los siguientes días buscaría alguna madre descuidada, para arrebatarle a su hijo y proceder con su macabro plan. Sin embargo, su idea original cambio cuando a lo lejos alcanzo a ver a la joven María Elena, quien cargaba en sus brazos a un pequeño de no mas de 3 meses de edad, mientras le entregaba el almuerzo a su esposo José Luis.
Después de ese día el señor Guadalupe decidió ganarse la confianza de José y al pasar de varios días, de platicas y de compartir incluso los alimentos pudo entrar a la pequeña casa de la pareja, donde analizó e ideo la manera en que secuestraria al pequeño.
Por lo que al saber que en los días subsecuentes, los grandes y profundos cimientos del futuro monumento estarían por terminarse, decidió que era hora de entregar su ofrenda. Una noche fría y con mucha neblina entró a la casa de la familia, y tomo al bebé, pero este comenzó a llorar y despertó a sus padres, quienes sorprendidos decidieron enfrentar a Guadalupe.
Pero este iba mas que preparado y con un puñal acabo con la vida de los jóvenes padres, para posteriormente aprovechar la oscuridad y el ensordecedor sonido del viento para ocultar los cuerpos en alguna parte del cerro.
Con el niño en sus brazos se dirigió a la obra, ubico un lugar dentro de las grandes rocas y después de orarle al diablo, aproximadamente a las 4 de la mañana se escuchó el fuerte lamento de dolor de un bebé que se desvaneció al cabo de unos minutos.
Al día siguiente Lupe, se presentó a trabajar como si nada, pero algunos amigos y los jefes de José Luis, se preguntaban por su paradero, pero al irlo a buscar a su casa, solo encontraron una nota de despedida, donde mencionaba que regresaría a su pueblo junto a su familia, pues su padre se encontraba enfermo y tendría que cuidarlo, por lo que no se indago más y se prosiguió con la construcción.
Finalmente, el reloj fue inaugurado el 15 de septiembre de 1910, pero cuentan algunas personas, que, durante las noches de viento o lluviosas se alcanza a escuchar el profundo lamento de un bebé. que retumba por todas las paredes de cantera de este significativo monumento.
“Este relato esta basado en el testimonio de diversas personas y leyendas urbanas.”
