El Club América ha logrado coronarse con su 15va estrella, tras otro torneo lleno de polémicas arbitrales, convirtiéndose en uno de los equipos del fútbol mexicano más cuestionados por aficionados, comentaristas y medios deportivos. Un equipo que históricamente se ha vinculado con polémicas, siendo parte de una de las televisoras más criticadas de México por su falta de ética periodística.
Esta vez, Cruz Azul volvió a ser subcampeón. La Máquina perdió otra final ante América, cayendo en el encuentro de vuelta por marcador de 1-0 tras un polémico penal en la segunda parte del partido.
La jugada del penal ha provocado múltiples reacciones en redes sociales. Cabe destacar que el árbitro fue llamado al VAR para revisar la falta, pero incluso tras observar la acción nuevamente, no cambió su decisión inicial.
Sin embargo, esta no fue la única controversia que rodeó al América durante su bicampeonato, ya que en los cuartos de final el juego estuvo manchado por un pésimo arbitraje a favor del América. El árbitro central, Víctor Alfonso Cáceres, pasó por alto dos jugadas de tarjeta roja que no sancionó correctamente, limitándose solo a mostrar dos amarillas. La primera de ellas fue un codazo de Diego Valdés al rostro de Bryan González, una falta que merecía una amarilla, aunque la jugada fue más violenta ya que el jugador del América claramente contactó el rostro del jugador de Pachuca cuando ambos disputaban un balón en el aire.
La segunda jugada fue protagonizada por Jonathan Dos Santos, quien propinó un fuerte pisotón al defensa de los Tuzos, Pedro Pedraza, siendo evidente en la repetición cómo el jugador del América pisó al jugador de los Tuzos.
En las semifinales, las Chivas de Guadalajara también se vieron afectadas, ya que el gol que le dio el pase a la final al América no debió contar debido a una falta del chileno Igor Lichnovsky en la jugada previa. La repetición, que se demoró considerablemente y se revisó desde varios ángulos, mostró claramente cómo Lichnovsky cometió falta al jalar con el brazo el cuello de su marcador, Orozco Chiquete, lo que invalidaba el gol por falta ofensiva.
Por último, la noche del sábado la final del fútbol mexicano terminó de manera amarga para los celestes, debido a un penal inexistente que permitió a las Águilas marcar el gol del triunfo. Expertos en arbitraje expresaron su opinión al respecto, coincidiendo unánimemente en que la pena máxima que permitió a las Águilas marcar el gol del triunfo no debió señalarse.
En redes sociales comenzaron a circular varias imágenes y videos que demostraban que Rodolfo Rotondi tocó el balón en su barrida justo antes de que Israel Reyes llegara al esférico, alimentando aún más la polémica por la decisión del árbitro Marco Antonio Ortiz Nava, quien ya había sido señalado por la afición de Cruz Azul.
A pesar de la existencia del VAR, las decisiones favorecedoras hacia el club de Coapa no cesan, ya que los árbitros deciden ignorar las faltas cuando se trata del América, dañando así el espíritu de competencia dentro de la cancha. Esto hace que los esfuerzos de los demás equipos sean en vano, y lamentablemente, los aficionados también pagan el precio, ya que no pueden disfrutar de un evento que se supone debería transmitir valores de respeto y sana convivencia.
El fútbol mexicano se ha visto manchado por decisiones poco éticas, convirtiéndolo en un negocio para los más adinerados, donde los intereses de unos pocos son los que dominan el deporte. Es lamentable que, a pesar de lo obvias que pueden llegar a ser estas acciones, se celebren como si fueran algo positivo. Desafortunadamente, los aficionados del Club América no son culpables, ya que, como cualquier otro aficionado, tienen la ilusión de ver a su equipo campeón. Sin embargo, la presencia de corrupción daña el espíritu deportivo de todos los seguidores.





Por: Angel Flores
