LUCHA INCONCLUSA:  MALTRATO ANIMAL EN HIDALGO

En el estado de Hidalgo, México, la lucha contra el maltrato animal se enfrenta a una dura realidad: aunque existen leyes diseñadas para proteger a los animales, las sanciones y la aplicación efectiva de estas leyes a menudo resultan insuficientes para combatir un problema que persiste tanto en animales callejeros como en mascotas domésticas. La situación es aún más preocupante dado que, frecuentemente, las denuncias de maltrato son desestimadas por las autoridades, y solo se atienden de manera adecuada cuando se viralizan en redes sociales.

Hidalgo cuenta con legislación específica para la protección de los animales. La Ley de Protección y Defensa de los Animales en el estado es un avance significativo, pero la realidad cotidiana desmiente el progreso que estas leyes deberían representar. Las penas establecidas, aunque presentadas como estrictas sobre el papel, en la práctica no tienen un impacto disuasorio considerable. Las multas y castigos a menudo resultan ser menores al valor que tiene la vida y bienestar de un animal, y esta falta de proporcionalidad desincentiva la denuncia y la acción efectiva contra los maltratadores.

Un aspecto alarmante es la frecuente omisión de las denuncias de maltrato por parte de las autoridades correspondientes. Muchos ciudadanos se enfrentan a una burocracia engorrosa y a una falta de interés real por parte de las instancias que deberían velar por el cumplimiento de la ley. En muchas ocasiones, los reportes no se procesan de manera oportuna, y los responsables no enfrentan las consecuencias correspondientes. Esta falta de acción crea un entorno donde el maltrato animal puede proliferar sin miedo a la sanción.

Además, el problema se agrava por la falta de educación y sensibilización en torno al bienestar animal. La ausencia de programas educativos que promuevan el respeto y cuidado de los animales contribuye a que muchas personas vean el maltrato como algo normal o trivial. Las campañas de concienciación son insuficientes y a menudo no llegan a todos los rincones del estado, especialmente en áreas rurales donde el maltrato animal puede ser aún más prevalente y menos documentado.

Curiosamente, uno de los pocos mecanismos efectivos para generar una respuesta adecuada ante el maltrato animal ha sido la viralización en redes sociales. La presión pública que se genera cuando un caso se vuelve viral puede llevar a una acción más decidida por parte de las autoridades y una respuesta más rápida de las organizaciones de protección animal. Sin embargo, este enfoque es una solución parcial y reactiva en lugar de una estrategia proactiva y sistemática.

Es imperativo que se realicen reformas en las leyes para que las sanciones sean realmente disuasorias y se asegure una aplicación rigurosa de las mismas. Además, es fundamental fortalecer los mecanismos de denuncia y garantizar que todas las denuncias reciban atención adecuada y pronta. La capacitación de los funcionarios encargados de recibir y procesar estas denuncias también es crucial para asegurar que el sistema de justicia sea sensible y eficiente en la protección de los animales.

En última instancia, la verdadera solución al maltrato animal en Hidalgo no solo pasa por la legislación, sino por un cambio cultural que promueva el respeto y el cuidado hacia todas las formas de vida. Solo con una combinación de leyes robustas, aplicación efectiva, educación y conciencia podremos avanzar hacia un entorno donde el maltrato animal sea una excepción y no la norma.

Por: Luis Roberto Flores

Deja un comentario