En un movimiento histórico hacia la autonomía energética de México, la presidenta Claudia Sheinbaum firmó un decreto que convierte nuevamente a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en empresas públicas. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum celebró la reciente aprobación constitucional de esta reforma, la cual restituye estas empresas al control directo del Estado, alejándolas del modelo de empresas productivas impuesto en 2013.
Sheinbaum destacó que esta medida tiene como fin recuperar la soberanía del pueblo mexicano sobre sus recursos energéticos, eliminando la participación privada en sectores estratégicos y reduciendo la influencia de intereses ajenos a los nacionales. Esta reforma modifica los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, formalizando que la electricidad, el petróleo, y el litio no estarán sujetos a la especulación privada ni al acaparamiento de empresas extranjeras.
«La reforma devuelve a Pemex y CFE al pueblo de México, empresas que siempre debieron estar al servicio de los ciudadanos», comentó Sheinbaum, recordando que el modelo privatizador había debilitado significativamente el papel de ambas instituciones en la producción de energía nacional.
Además del enfoque energético, la presidenta mencionó la inclusión de un plan para reactivar el sistema ferroviario, permitiendo que el Estado utilice vías férreas en proyectos de trenes de pasajeros. Este proyecto no solo mejorará la infraestructura nacional, sino que también busca la creación de alrededor de 600,000 empleos para 2025.
Por su parte, la secretaria de Energía, Luz Elena González, respaldó la reforma y subrayó que esta decisión impulsa el desarrollo regional, asegurando que el control de los recursos energéticos permanezca en manos de México y contribuya al bienestar de la población.
CLAUDIA SHEINBAUM DEVUELVE EL CONTROL DE PEMEX Y CFE AL PUEBLO MEDIANTE DECRETO
