¿Una oportunidad de ahorro o una trampa de consumo?
Este año, del 15 al 18 de noviembre, se celebrará la catorceava edición del Buen Fin, un evento que ha ganado protagonismo en México desde su creación en 2011. Inspirado en el “Black Friday” estadounidense, el Buen Fin busca fomentar el consumo interno y reactivar la economía mexicana mediante grandes descuentos en productos y servicios. Se proyecta que este año participarán miles de empresas y plataformas en línea, como Liverpool, Walmart, Amazon, Coppel y muchas más.
El Buen Fin se ha convertido en el “fin de semana más barato del año”, pero ¿realmente representa una oportunidad de ahorro para las familias mexicanas? Aunque sin duda se pueden encontrar ofertas atractivas, la realidad es que muchos consumidores han denunciado prácticas engañosas, donde los descuentos no siempre son tan favorables como parecen. Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en ediciones pasadas se detectaron promociones infladas, donde los precios de algunos productos se aumentaron artificialmente antes del evento para luego “rebajarlos” a un precio cercano al original.
El atractivo de los meses sin intereses: ¿aliado o enemigo?
Una de las estrategias más populares durante el Buen Fin son las promociones de meses sin intereses, que permiten adquirir productos de alto valor, como electrónicos y electrodomésticos, sin un pago inicial alto. No obstante, Profeco alerta que, aunque este esquema puede ser beneficioso si se usa con prudencia, también puede generar una deuda acumulada que afecte la economía familiar a largo plazo.
Para 2024, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) espera que el Buen Fin alcance una facturación récord, impulsado en gran medida por este tipo de financiamiento. En la edición de 2023, el consumo a meses sin intereses representó casi el 60% de las ventas realizadas con tarjeta de crédito durante el evento.
¿Cuánto es realmente “mucho ahorro”?
Según estimaciones del año pasado, el Buen Fin 2023 generó ventas superiores a los 141 mil millones de pesos, un incremento del 5% respecto al año anterior. A pesar de esto, varios consumidores se cuestionan si el ahorro realmente vale la pena o si el evento se ha convertido en una trampa de consumo. Profeco recomienda definir un presupuesto claro antes de comprar, revisar y comparar precios en distintas tiendas y, sobre todo, ser escépticos de los “descuentos demasiado buenos para ser verdad”.
De hecho, la misma Profeco pone a disposición de los consumidores el Quién es Quién en los Precios, una herramienta digital que permite verificar el precio de productos populares antes y durante el Buen Fin. Esta medida busca evitar que los consumidores se dejen llevar por publicidad engañosa y puedan hacer compras informadas.
La importancia de una buena planeación
El Buen Fin es una excelente oportunidad para quienes buscan productos específicos o han esperado este momento para adquirir bienes de alto valor. Sin embargo, para evitar caer en deudas innecesarias o en compras impulsivas, es fundamental planificar bien. En primer lugar, es recomendable hacer una lista de los productos prioritarios y verificar los precios antes del evento. Esto permitirá comparar y detectar si realmente hay un descuento significativo.
Además, si se opta por meses sin intereses, es crucial tener en cuenta el impacto en el presupuesto mensual. Muchas personas han caído en la trampa de financiar varios artículos sin prever que esos pagos acumulados pueden convertirse en una carga financiera difícil de manejar.
¿Ahorro o consumo impulsivo?
El Buen Fin 2024 representa tanto una oportunidad como un desafío para los consumidores mexicanos. Si bien es posible encontrar descuentos atractivos y aprovechar los pagos a meses sin intereses, también es fácil dejarse llevar por las promociones y terminar gastando más de lo previsto. La clave está en ser un consumidor informado y disciplinado, que priorice las verdaderas necesidades sobre los impulsos del momento.
En última instancia, el Buen Fin puede ser una oportunidad para mejorar la calidad de vida mediante adquisiciones planeadas, pero también puede convertirse en una trampa de sobreconsumo si no se actúa con cautela. Como consumidores, nuestro mejor aliado es la información y la prudencia: comparemos precios, cuestionemos las ofertas y prioricemos aquellas compras que realmente contribuyan a nuestro bienestar.
Por: Roberto Flores Piña
