El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un nuevo arancel del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio, lo que elevará el gravamen total al 50% para países como México y Canadá a partir del 4 de marzo. Esta medida ha desatado preocupación en el ámbito internacional, con reacciones inmediatas de gobiernos y empresarios.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha optado por una vía diplomática para abordar la situación. Aseguró que enviará una carta a Trump para persuadirlo de reconsiderar la medida y ha instruido a su equipo de gobierno, encabezado por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, a entablar un diálogo con las autoridades estadounidenses.
Ebrard calificó la decisión como “injustificada y una mala idea”, señalando que Estados Unidos mantiene una balanza comercial favorable con México en estos metales. No obstante, hasta el momento no se han anunciado represalias arancelarias por parte del gobierno mexicano.
La medida de Trump ha encendido las alarmas en otros países afectados, como Brasil y miembros de la Unión Europea, que estudian posibles represalias comerciales. Expertos advierten sobre el riesgo de una nueva guerra comercial a nivel global, lo que podría afectar los precios de los metales y la competitividad de las industrias manufactureras.
Por ahora, las conversaciones diplomáticas serán clave para determinar el impacto final de estos aranceles y la respuesta de los países afectados.
TRUMP IMPONE ARANCELES DEL 50% AL ALUMINIO Y ACERO DE MÉXICO Y CANADÁ
