Ciudad de México — El brote de sarampión en México ha encendido las alertas de las autoridades sanitarias tras alcanzar los 421 casos confirmados en al menos ocho estados de la República. La Secretaría de Salud confirmó también la primera víctima mortal, un hombre de 31 años, no vacunado y con comorbilidades, residente del estado de Chihuahua.
Chihuahua encabeza la lista con 403 contagios, seguido por Sonora (5), Campeche (4), Oaxaca (4), Tamaulipas (2), Querétaro, Sinaloa y Zacatecas con un caso cada uno. La expansión del brote coincide con el periodo vacacional de Semana Santa, lo que ha incrementado el riesgo de propagación a otras entidades.
Uno de los principales factores detrás de este brote es la baja cobertura de vacunación, especialmente en zonas del norte del país. En Chihuahua, solo el 21 por ciento de los niños de 18 meses cuentan con la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis), cifra muy por debajo del umbral necesario para evitar contagios comunitarios.
Autoridades también señalan que la desinformación médica, el auge de comunidades antivacunas y las deficiencias del sistema de salud han contribuido a la propagación del virus.
La Secretaría de Salud implementó una campaña nacional de vacunación intensiva, con más de 715 mil personas vacunadas entre enero y marzo de 2025. El objetivo es alcanzar al menos un 90 por ciento de cobertura antes del 3 de mayo, fecha en que concluye la jornada extraordinaria.
“Hacemos un llamado urgente a las familias mexicanas a revisar las cartillas de vacunación y acudir a los centros de salud. Vacunarse es protegerse y proteger a los demás”, declaró el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud.
México no es el único país afectado. En Estados Unidos, particularmente en Texas, se han registrado más de 700 casos y dos muertes. La Organización Mundial de la Salud advierte que la movilidad internacional y la reducción en la cobertura vacunal desde la pandemia de COVID-19 están reactivando enfermedades antes controladas.
Las autoridades sanitarias recomiendan verificar el esquema de vacunación en menores y adultos, evitar el contacto con personas que presenten síntomas como fiebre, erupciones en la piel, tos o conjuntivitis, y no difundir información no verificada, además de mantenerse informado a través de fuentes oficiales.
La situación es considerada crítica pero contenible si la población acude de inmediato a vacunarse. La prevención está, una vez más, en manos de todos.
