LOS RITMOS CIRCADIANOS Y LA PERSONALIDAD: UNA MIRADA DESDE LA SALUD MENTAL

Por: Psic. Vianey Esparza


Los ritmos circadianos, son ciclos biológicos de aproximadamente 24 horas que regulan funciones como el sueño, la temperatura corporal y la secreción hormonal.  Esenciales para nuestra salud física e influyen profundamente en nuestra salud mental y personalidad. Desajuste de estos ritmos puede afectar el bienestar psicológico y emocional.
El estudio «Los ritmos circadianos y la personalidad» de Anna Muro, Montserrat Gomà-i-Freixanet y Ana Adan, publicado en 2011, explora esta relación y destaca que las personas matutinas suelen ser más activas, amables, responsables y disciplinadas, mientras que las vespertinas tienden a ser más impulsivas, hostiles y buscadoras de sensaciones.
Los individuos con ritmos vespertinos presentan una mayor prevalencia de trastornos como la depresión mayor, el trastorno bipolar, la esquizofrenia y trastornos de la conducta alimentaria. Muestran niveles más altos de ansiedad y mayor vulnerabilidad a conductas adictivas.
La desalineación entre el cronotipo biológico y las exigencias sociales, como el trabajo nocturno u horarios escolares matutinos, puede agravar estos efectos.  El uso excesivo de dispositivos electrónicos y la exposición a luz artificial durante la noche también contribuyen a esta desregulación.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), clasifica el trabajo nocturno implicado enla alteración del ritmo circadiano como probablemente cancerígeno (Grupo 2A) en 2007. Esta clasificación se basa en la evidencia de que la alteración de los ritmos circadianos puede influir en la expresión de genes que están involucrados en el desarrollo del cáncer.
La terapia cronobiológica, que incluye intervenciones como la fototerapia y la regulación de horarios de sueño, ha demostrado ser eficaz en la mejora de la salud mental, especialmente en trastornos como la depresión estacional y el trastorno afectivo estacional.
Puede ayudar a las personas a organizar sus actividades diarias de manera más saludable. Por ejemplo, las personas matutinas pueden aprovechar su mayor energía y concentración en la mañana para realizar tareas exigentes, mientras que las vespertinas pueden programar actividades creativas o relajantes por la noche.
En conclusión, los ritmos circadianos desempeñan un papel crucial en nuestra salud mental y personalidad. Reconocer y respetar estos ritmos no solo mejora nuestro bienestar psicológico, sino que también puede ser clave en la prevención y tratamiento de diversos trastornos mentales

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