Por: Psic. Maurali Vianey Esparza Mejía
La comunicación es una herramienta clave en la evolución de las sociedades humanas. Va más allá de la transmisión de mensajes: construye identidad, cohesiona comunidades y educa. Es esencial para el desarrollo colectivo, el entendimiento mutuo y la transformación social.
Según UNICEF es un intercambio de ideas, emociones y conocimientos basado en relaciones humanas. En un mundo en constante cambio, es una habilidad vital para interactuar, empatizar y participar.
Tiene un impacto directo en el desarrollo del individuo. Las teorías de la penetración social y la reducción de incertidumbre destacan que la comunicación no solo permite conectar con otros, sino fortalecer la autoestima, reducir la ansiedad y generar vínculos profundos basados en la confianza.
Comunicar emociones, pensamientos y necesidades permite comprendernos a nosotros mismos y ser comprendidos por los demás. En las primeras etapas del desarrollo, la forma en que los adultos se comunican con los niños influye en su seguridad emocional y formación de identidad. Una comunicación empática, clara y abierta es base para la salud mental individual y colectiva.
Es el canal principal por el cual se construyen conocimientos, habilidades y valores. Educar implica dialogar, retroalimentar, escuchar y motivar. Tanto el docente como el estudiante son comunicadores activos en este proceso.
Proyectos como los de radio educativa o cartografía participativa, implementados en diversas universidades, demuestran cómo una comunicación horizontal puede mejorar la inclusión, el pensamiento crítico y la participación estudiantil. Así que comunicar transforma realidades y empodera comunidades.
Tiene una dimensión simbólica: a través de palabras, gestos, imágenes y medios, las personas construyen sentido. Proceso clave en la educación moderna, donde los medios digitales y las redes sociales forman parte del entorno educativo.
Es la base de toda convivencia. Permite expresar opiniones, visibilizar realidades, denunciar injusticias y promover cambios. Esencial en movimientos sociales, campañas de derechos humanos y procesos democráticos. En este sentido, comunicar también es resistir y transformar.
Permite construir puentes entre culturas, promover la tolerancia y fomentar la inclusión. En un mundo globalizado, es vital aprender a comunicarse desde la diversidad, al respetar diferencias sin perder el diálogo.
Es poder, quien domina el lenguaje, los medios o los símbolos, tiene mayor capacidad de influencia. Por eso, una sociedad democrática necesita garantizar el acceso equitativo a los medios de comunicación y fomentar una ciudadanía crítica y activa.
Es un fenómeno total: psicológico, educativo y social. No es solo una herramienta funcional, sino una fuerza transformadora que moldea la manera en que sentimos, aprendemos y convivimos.
Todo comunica: palabras, silencios, miradas, imágenes, actitudes. Aprender a comunicar con responsabilidad y empatía es esencial para construir un mundo más justo, inclusivo y consciente. Promover la comunicación como una competencia clave en todos los niveles —desde la infancia hasta la vida adulta— es apostar por una sociedad con más diálogo, más comprensión y más humanidad.
En conmemoración al 7 de junio dia de la libertad de expresión.
