El caso de Marianne Gonzaga, influencer de 17 años acusada de apuñalar a Valentina Gilabert en la Ciudad de México, ha dado un giro inesperado tras confirmarse su liberación luego de recibir el perdón de la víctima.
Los hechos ocurrieron el pasado 5 de febrero de 2025, cuando Marianne ingresó a un departamento en el complejo Park Pedregal, donde atacó a Valentina, de 18 años, con un cuchillo, propinándole múltiples heridas en el cuello y tórax. La agresión fue motivada, según versiones, por una disputa sentimental relacionada con el exnovio de ambas jóvenes.
Valentina fue hospitalizada en estado grave, permaneciendo varios días en coma inducido. Por su parte, Marianne fue detenida al día siguiente y vinculada a proceso por lesiones dolosas calificadas, permaneciendo en internamiento preventivo en el Centro de Justicia para Adolescentes.
Sin embargo, a pesar de la gravedad del ataque, el delito no fue clasificado como tentativa de feminicidio, lo que abrió la posibilidad de una resolución mediante acuerdos entre las partes. La legislación mexicana para menores establece penas reducidas y prioriza la reinserción social sobre el castigo.
El pasado 23 de julio, Valentina Gilabert anunció públicamente su decisión de otorgar el perdón a Marianne Gonzaga, señalando que este acto busca dar cierre a un capítulo doloroso y evitar que el conflicto continúe desgastando a ambas familias.
Tras el perdón, un juez determinó la liberación de Marianne bajo ciertas condiciones, mismas que no han sido detalladas públicamente. El caso ha generado un intenso debate en redes sociales, donde se cuestiona si la sanción fue proporcional a la gravedad de las lesiones.
Expertos en justicia juvenil explican que, al tratarse de una menor de edad, el proceso judicial busca mecanismos alternativos de justicia, enfocándose en la responsabilidad, la reparación del daño y la reinserción.
Mientras tanto, Valentina continúa recuperándose de las secuelas físicas y emocionales del ataque, mientras la familia de Marianne ha solicitado respeto al proceso de rehabilitación de la joven.
El caso ha dejado al descubierto las limitaciones y controversias del sistema penal juvenil en México, donde la delgada línea entre la justicia y la impunidad sigue siendo tema de discusión pública.
