Cruz Azul vivió una de las peores noches de su historia al ser derrotado 7‑0 por Seattle Sounders en su debut en la Leagues Cup 2025. El equipo no solo fue superado futbolísticamente, sino que quedó expuesto en sus carencias tácticas, mentales y de planeación directiva.
El técnico Nicolás Larcamón, visiblemente afectado, ofreció disculpas públicas al término del partido, reconociendo la vergüenza del resultado. Sin embargo, la responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, que no logró cerrar la contratación del delantero Luka Jović y sigue sin resolver la saturación de plazas de extranjeros, también carga con la culpa de haber armado un plantel corto y sin variantes.
La derrota es aún más dolorosa considerando que Cruz Azul llegó a este torneo como campeón de la Concacaf Champions Cup 2025, un título que ahora luce empañado por la falta de continuidad en el proyecto deportivo.
El siguiente partido ante LA Galaxy no es solo una oportunidad para sumar puntos, sino una prueba de fuego que definirá el rumbo inmediato del equipo. La continuidad de Larcamón, aunque respaldada hasta hoy, pende de un hilo ante la presión de la afición y los medios.
Cruz Azul no enfrenta una simple derrota, sino una crisis que pone en duda la solidez de su proyecto y la capacidad de su directiva para sostener a un equipo que, pese a sus títulos recientes, sigue atrapado en un ciclo de fracasos y decisiones erráticas.
CRUZ AZUL ENTRA EN CRISIS TRAS GOLEADA HISTÓRICA
