OJITOS MENTIROSOS LLEGA A PACHUCA COMO UNA EXPRESIÓN CULTURAL Y SOCIAL

La tendencia de “Ojitos Mentirosos” ha irrumpido con fuerza en Pachuca, colocando a la capital hidalguense en el mapa digital de un fenómeno que ya recorre todo México. El trend, nacido en TikTok, combina música, estética urbana y un trasfondo social que ha generado un amplio debate entre jóvenes y adultos. La canción que le da vida es la cumbia “Ojitos Mentirosos” del grupo Tropicalísimo Apache, un clásico de los años ochenta y noventa que ha resurgido después de tres décadas gracias al impulso de las nuevas generaciones. Lo que comenzó como un sencillo fondo musical terminó convertido en un movimiento visual donde los protagonistas aparecen maquillados como payasos, con trazos blancos, rojos, azules y negros que transmiten un aire entre festivo y melancólico, recordando la estética de la película Chicuarotes de Gael García Bernal.

En Pachuca, los videos grabados en calles y colonias han llamado la atención por resaltar escenarios populares y cotidianos, lejos de los espacios turísticos tradicionales. Con letras grandes en color amarillo, los creadores subrayan el nombre de la ciudad como una forma de identidad y orgullo local. De esta manera, los barrios y colonias que por lo general permanecen invisibles en la narrativa mediática son mostrados con dignidad, color y fuerza simbólica. Para muchos, el maquillaje de payaso se convierte en metáfora: la risa y la fiesta aparente que cubre la dureza de la vida diaria, una realidad que conecta con miles de jóvenes en México.

El fenómeno no ha estado exento de críticas. En redes sociales algunos señalan que se trata únicamente de una moda pasajera sin mayor contenido, mientras que otros advierten que corre el riesgo de romantizar la pobreza y reforzar estigmas sociales. Sin embargo, también hay voces que lo celebran como una forma de resistencia cultural, una protesta contra la gentrificación que borra a los barrios tradicionales y una reivindicación del orgullo por lo popular. Lo cierto es que la tendencia ha abierto un espacio de conversación sobre cómo los jóvenes se apropian de las herramientas digitales para contar sus propias historias, usando la música y el arte visual como vehículos de expresión.

En las calles de Pachuca, el eco de “Ojitos Mentirosos” no se queda en un simple video viral. Es también la muestra de que las plataformas digitales se han convertido en un nuevo escenario para visibilizar problemáticas sociales, fortalecer identidades locales y poner en discusión temas como la desigualdad y el olvido urbano. Con cada publicación, la ciudad aparece con nuevos matices: desde los barrios que rara vez llegan a los reflectores hasta las voces de quienes encuentran en este trend una manera de decir “aquí estamos” frente a un mundo que suele mirar hacia otro lado.

“Ojitos Mentirosos” no es solo una canción que vuelve del pasado para conquistar a una nueva generación. Es un espejo cultural que refleja contradicciones, esperanzas y realidades de la vida en los barrios de México, y que en Pachuca ha encontrado un escenario fértil para convertirse en símbolo de resistencia y de orgullo colectivo.

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