CIENTÍFICOS DESCUBREN HUELLA GENÉTICA QUE PODRÍA SER ANTERIOR AL PRINCIPIO DE LA VIDA TAL COMO LA CONOCEMOS

Investigadores están descifrando partes del genoma que pueden remontarse aún más atrás que el llamado último antepasado común universal (LUCA), el organismo del que descienden todas las formas de vida conocidas en la Tierra. Mediante el estudio de genes muy particulares presentes en todos los seres vivos —los llamados genes parálogos universales— los científicos están reconstruyendo rastros de evolución que podrían haber ocurrido antes incluso de ese primer ancestro común.

Un parálogo es una familia de genes que surge cuando un gen se duplica dentro de un genoma. Con el tiempo, estas copias pueden evolucionar para desempeñar funciones distintas. Los investigadores han identificado un pequeño conjunto de familias de genes que aparecen duplicados en prácticamente todos los organismos actuales, desde bacterias hasta humanos. Su presencia tan extendida indica que esas duplicaciones ocurrieron antes de que la vida moderna divergiera en los distintos dominios biológicos, es decir, antes de LUCA.

Estas “copias viejas” de genes, denominadas universales por su presencia en todos los linajes, están relacionadas con funciones esenciales de la vida, como la producción de proteínas y el transporte de moléculas a través de membranas celulares. Eso sugiere que, incluso antes de que existiera un organismo común para toda la vida actual, ya podían estar en marcha procesos biológicos fundamentales.

El equipo que lidera esta investigación, cuyos resultados se publicaron en la revista Cell Genomics, sostiene que este enfoque ofrece “una ventana hacia la evolución antes del último antepasado común universal”. Al analizar cómo estas familias de genes se diversificaron y se heredaron a lo largo de miles de millones de años, los científicos esperan reconstruir cómo eran las primeras formas de vida y qué capacidades tenían antes de que emergiera LUCA.

Este tipo de hallazgos desafía la idea tradicional de que únicamente el último antepasado común puede contar la historia temprana de la vida. En cambio, estas señales profundas en el ADN podrían revelar un capítulo oculto del origen de la vida, ofreciendo pistas sobre cómo evolucionaron las funciones biológicas más básicas incluso antes de que existiera un organismo parental común.

cumbresdehidalgo.com.mx

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