DERAME DE HIDROCARBURO CONTAMINA CASI 170 KILÓMETROS DEL GOLFO; FAUNA MUERTA Y PESCA PARALIZADA EN COSTAS DE VERACRUZ

Un extenso derrame de hidrocarburo mantiene en alerta a comunidades del sur de Veracruz y parte de Tabasco, luego de que residuos de petróleo, conocidos como chapopote, aparecieron en playas y zonas marinas a lo largo de casi 170 kilómetros del litoral del Golfo de México, generando un impacto ambiental y económico que aún no ha sido plenamente dimensionado.

Los primeros reportes comenzaron a surgir el 1 de marzo, cuando pescadores y habitantes de comunidades costeras detectaron manchas negras en el agua y fragmentos de hidrocarburo adheridos a la arena. En los días siguientes la contaminación se extendió por al menos 16 puntos costeros, afectando playas cercanas a municipios como Pajapan, Mecayapan, Tatahuicapan y Coatzacoalcos, además de zonas del municipio de Paraíso, Tabasco.

En distintas áreas del litoral pescadores han documentado peces, tortugas marinas e incluso un manatí sin vida, presuntamente afectados por el contacto con el hidrocarburo. También se han reportado redes de pesca, embarcaciones y manglares contaminados, lo que ha obligado a suspender o limitar la actividad pesquera en varias comunidades.

Entre las playas donde se ha detectado chapopote se encuentran Punta San Juan, Playa Linda, Zapotitlán, Tecuanapan, Jicacal, La Bocana, Barrillas y Barra Panteones, así como áreas cercanas a la Laguna del Ostión, uno de los sistemas lagunares más importantes para la pesca en la región.

El impacto económico también comienza a sentirse. En los municipios más afectados se estima que más de 14 mil personas dependen directa o indirectamente de la pesca y actividades relacionadas con el mar, por lo que la contaminación amenaza el sustento de cientos de familias.

Además del daño inmediato, especialistas advierten que la zona afectada forma parte del corredor arrecifal del suroeste del Golfo de México, integrado por al menos 17 arrecifes, ecosistemas clave para la biodiversidad marina y la protección natural de la costa frente a fenómenos meteorológicos.

Hasta el momento no se ha confirmado el origen del derrame. Petróleos Mexicanos informó que tras revisar su infraestructura no detectó fugas ni incidentes en sus instalaciones, mientras autoridades federales continúan con las investigaciones para determinar la fuente del hidrocarburo.

La falta de información clara ha generado inquietud entre pescadores y organizaciones ambientales, quienes señalan que la extensión de la contaminación sugiere la presencia de una fuente considerable de petróleo en altamar.

Mientras tanto, comunidades costeras intentan retirar el chapopote de sus redes y embarcaciones con recursos propios, exponiéndose al contacto directo con sustancias tóxicas, en medio de un desastre ambiental que sigue avanzando y cuya magnitud real aún está por conocerse.

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