PODER JUDICIAL DE HIDALGO EN LA MIRA: FÁTIMA BAÑOS PIDE LICENCIA TRAS POLÉMICA

La reciente llegada de Fátima Baños Pérez al Poder Judicial de Hidalgo no solo generó cuestionamientos desde su anuncio, sino que ahora suma un nuevo capítulo: la propia funcionaria solicitó licencia a su cargo a pocos días de haber sido nombrada, en medio de la controversia por su pasado en el Instituto Hidalguense del Deporte (Inhide).

Baños defendió su trayectoria al asegurar que no existe impedimento legal para ejercer funciones públicas, argumentando que ya cumplió con una recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Sin embargo, la polémica no se detuvo ahí. Su perfil continuó bajo escrutinio público, escalando rápidamente del ámbito administrativo al debate mediático y político.

La decisión de pedir licencia, según su postura, busca evitar un impacto negativo en la imagen del Poder Judicial, una institución que en los últimos años ha intentado fortalecer su credibilidad frente a la ciudadanía. El movimiento, lejos de cerrar el tema, ha intensificado las dudas sobre los criterios con los que se designan perfiles en espacios clave.

Aunque las recomendaciones de la CNDH no son legalmente vinculantes, sí representan un señalamiento relevante que suele tener peso en la percepción pública. Este caso vuelve a colocar sobre la mesa una discusión incómoda pero necesaria: en el servicio público, ¿es suficiente cumplir con la ley o también debería exigirse un estándar ético más alto?

Lo ocurrido con Fátima Baños no solo es un asunto individual, sino un reflejo de un problema estructural que sigue generando desconfianza en las instituciones: la distancia entre la legalidad y la legitimidad.

Deja un comentario