El Gobierno de Hidalgo proyecta la apertura de siete nuevos planteles de bachillerato para el ciclo escolar 2026–2027, como parte de una estrategia para ampliar la cobertura educativa en nivel medio superior; sin embargo, este avance se da en un contexto marcado por indicadores preocupantes en la salud de la población infantil.
De acuerdo con información oficial, los nuevos centros educativos estarán ubicados en municipios como Apan, Huejutla, Pachuca, Mineral de la Reforma y Tula, y operarán bajo un modelo de horarios flexibles, enfocado en jóvenes que trabajan o que no pueden integrarse a esquemas escolares tradicionales.
La medida busca atender la demanda creciente de espacios educativos, especialmente en zonas con rezago, y fortalecer el acceso a este nivel académico. No obstante, el diagnóstico presentado por la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo revela un panorama complejo en materia de salud.
Un estudio aplicado en nivel primaria indica que el 19 por ciento de los estudiantes presenta obesidad y el 21 por ciento sobrepeso, cifras que reflejan una tendencia sostenida en problemas de nutrición. A ello se suma que el 66 por ciento de los alumnos evaluados presenta caries, lo que evidencia deficiencias en salud bucal y en los esquemas de prevención.
Estos datos colocan en evidencia un desafío que va más allá del sistema educativo, al involucrar factores como hábitos alimenticios, acceso a servicios de salud y condiciones socioeconómicas.
Pese a este contexto, autoridades destacaron avances en indicadores educativos, particularmente en la eficiencia terminal del nivel medio superior, que pasó de 61.5 a 71.7 por ciento en los últimos años, lo que implica un mayor número de estudiantes que concluyen sus estudios.
En paralelo, se reportaron afectaciones en infraestructura escolar derivadas de condiciones climatológicas recientes. Al menos nueve planteles presentan daños que obligarán a su reubicación, impactando a mil 561 estudiantes que actualmente reciben clases bajo modalidades mixtas.
El escenario refleja una dualidad en el desarrollo educativo del estado: por un lado, el impulso a la cobertura y permanencia escolar; por otro, retos estructurales en salud e infraestructura que inciden directamente en el desempeño y bienestar de niñas, niños y jóvenes.
En este contexto, especialistas advierten que la expansión educativa deberá ir acompañada de políticas integrales que atiendan las condiciones sociales y de salud que influyen en el aprendizaje, para garantizar un desarrollo más equilibrado de la población estudiantil.
HIDALGO AMPLÍA BACHILLERATOS, PERO ENFRENTA ALERTA POR OBESIDAD Y SALUD INFANTIL
