Por: Roberto Flores Piña
En la actualidad, los teléfonos celulares se han convertido en una obligación a la que pocas personas pueden escapar. La industria de la telefonía móvil cada año evoluciona con nuevos modelos y características tecnológicas que mejoran la experiencia del usuario. Sin embargo, esta evolución también ha traído como consecuencia un consumismo desmedido en los dispositivos móviles, lo que no es más que el reflejo de miles de toneladas de basura tecnológica.
Pero este no es el único problema. Los números telefónicos también se han convertido en un recurso finito que con el paso de los años se ha agotado. Para abordar este problema, las compañías de telecomunicaciones han optado por el reciclaje de números telefónicos. Si bien en muchas ocasiones, como usuarios, decidimos conservar nuestro número para toda la vida, en otras ocasiones optamos por cambiarlo al cambiar de equipo o simplemente para evadir alguna responsabilidad, siendo una de las maneras más fáciles de desaparecer del radar.
No obstante, este reciclaje de números telefónicos ocasiona muchos inconvenientes para los usuarios nuevos. En la mayoría de las ocasiones, estos números están fichados por haber sido de deudores, lo que ocasiona que, al reasignar el número, los nuevos dueños del número sean hostigados por los despachos de cobranza.
Es por eso que, si has corrido con la mala suerte de haber sido asignado con un número telefónico fichado, es necesario que lo reportes a la CONDUSEF mediante la plataforma de REUS para dejar de ser molestado por los despachos de cobranza. Además, como usuarios, debemos ser conscientes del impacto ambiental que genera el consumismo desmedido de dispositivos móviles y de la importancia de su correcto reciclaje. La industria de la telefonía móvil debe asumir su responsabilidad y buscar soluciones sostenibles para abordar estos problemas.
