POR: ANGEL FLORES
La obsolescencia tecnológica y el consumismo desmedido de los últimos años nos están llevando hacia la autodestrucción. En la actualidad, es más común cambiar de celular cada año que cambiar de colchón. Los aparatos electrónicos, como los teléfonos, las computadoras y los electrodomésticos, tienen cada vez una vida útil más corta. Esto se debe en parte a la obsolescencia tecnológica que se suma a nuestro consumismo desmedido.
En un mundo donde diariamente estamos rodeados de publicidad en la palma de la mano gracias a internet y los dispositivos móviles nos hemos convertido en títeres de la información. Lamentablemente hemos sido alimentados con información basura, convirtiéndonos en víctimas de diversos vicios sociales. Hemos pasado de ver videos largos a videos cada vez más cortos de 15 a 30 segundos en plataformas como TikTok o Facebook Reels, lo cual evidencia nuestra realidad consumista.
Por otro lado, las plataformas de comercio electrónico nos han invadido, haciendo que comprar sea algo tan fácil como dar unos cuantos clics. Si bien esto podría parecer un gran avance para nuestra sociedad, en realidad se convierte en un arma de doble filo donde cada uno decide qué camino tomar. Aunque no todo el contenido de internet está lleno de basura, es precisamente lo que más se consume.
En promedio, un mexicano pasa 39 años, 11 meses y 7 días conectado a internet, según una encuesta realizada por NordVPN. Los seres humanos hemos dejado de vivir nuestras vidas para vivir encerrados en un mundo virtual, donde la vanidad y las vidas perfectas son el pan de cada día.
En este mundo, los pobres no tienen cabida. Vivimos en una sociedad donde no importa cómo consigas tus recursos, sino el no ser pobre. Por otra parte, el mundo de la moda ha invadido a los más jóvenes de una manera sin precedentes, generando una contaminación peligrosa para nuestro planeta. Las prendas de vestir son usadas unas cuantas veces antes de ser desechadas debido a las nuevas tendencias.
La innovación es parte de nuestra vida actual, sin embargo, la sustentabilidad se ha visto comprometida. Hemos olvidado que solo tenemos un pedazo de tierra y agua en este vasto universo, recursos naturales que nunca regresarán y que serán muy difíciles de conseguir fuera de nuestro mundo.
Todos queremos ser protagonistas, pero olvidamos que, dentro de 100 años la mayoría de nosotros seremos olvidados, dando paso a las nuevas generaciones que esperemos tomen más conciencia sobre la importancia de buscar tecnologías más sustentables a largo plazo, donde no sea necesario cambiar el televisor o el celular cada año.

