Por: Angel Flores
Cada año llega el mes de junio y con él, el Día del Padre sin embargo en comparación con el Día de las Madres esta celebración parece pasar desapercibida. Es un hecho que socialmente se le da menos importancia al Día del Padre en comparación a su contraparte del Día de las Madres el cual es ampliamente celebrado y reconocido en la sociedad donde es común ver comercios llenos de anuncios, redes sociales inundadas de mensajes de amor y gratitud, y los regalos que se convierten en un elemento imprescindible para demostrar el aprecio hacia las mamás.
Por otro lado el Día del Padre suele pasar sin mucho revuelo. Los anuncios en comercios y redes sociales son escasos, las muestras de afecto parecen menos frecuentes y en general se percibe una falta de entusiasmo en comparación con el Día de las Madres.
Pero ¿Por qué ocurre esto? Una posible explicación radica en los roles tradicionales de género arraigados en nuestra sociedad. Durante mucho tiempo, las madres han sido consideradas como las principales cuidadoras y protectoras de los hijos, mientras que los padres han sido asociados con el proveedor económico y la autoridad.
Esta concepción estereotipada ha influido en cómo se perciben y se celebran estas fechas. El Día de las Madres se asocia con el amor incondicional, la abnegación y el sacrificio, mientras que el Día del Padre se ve más como una celebración superficial o incluso como una simple formalidad, ha esto se le suma los vínculos paternos ausentes, que han generalizado en México una visión de los padres de como villanos, generalización que es comúnmente aplaudida por madres solteras que han vivido estas circunstancias. Sin embargo no todas las familias cuentan con padres ausentes lo que nos recuerda que ser un buen padre no depende de si eres hombre o mujer, pues así como existen padres que abandonan su paternidad también existen mujeres que deciden dejar de lado esta responsabilidad.
Cabe destacar que la cantidad de madres solteras si es mayor a la de padres solteros donde según encuestas del INEGI sólo el 0.5% de los hombres declararon ser padres solteros, frente al 7.0% de mujeres que se identificaron como madres solteras en esa misma encuesta. Cifras que demuestran el por qué el día del padre en México muchas de las veces es minimizado por las familias que han sido afectadas por dicha situación.
Si bien la paternidad ausente es un hecho lamentable que deja entrever distintos problemas dentro de nuestra sociedad, no podemos generalizar dicho acto por lo que es importante reconocer y valorar a los padres que cumplen con sus obligaciones, lo que ayuda a promover una sociedad más igualitaria. Dejando de lado los estereotipos de género y reconociendo que los padres también desempeñan un papel crucial en la crianza y el cuidado de los hijos.
