El Día de Muertos en México es una festividad llena de color, vida y tradición. En el centro de esta celebración se encuentra el «altar de muertos,» una estructura cuidadosamente montada para honrar y recordar a los seres queridos fallecidos. Esta ofrenda es un testimonio de la riqueza cultural y la profunda conexión que los mexicanos tienen con la vida y la muerte.
El altar de Día de Muertos, también conocido como «ofrenda» es una construcción efímera que se arma en los hogares, escuelas, iglesias y otros lugares públicos de todo México. Estos altares son elaborados con gran esmero y respeto, ya que representan un tributo a la memoria de los seres queridos que han fallecido.
Los altares al igual que las personas son distintos y cambian de familia en familia, sin embargo la mayoría de ellos se componen de los siguientes elementos:
1. Fotografías: En el altar, se colocan fotografías de los difuntos, generalmente rodeadas de velas y flores. Las imágenes permiten que los visitantes reconozcan y honren a las personas a quienes se dedica el altar.
2. Velas: Las velas simbolizan la luz que guía a las almas de regreso a este mundo. Su luz es esencial para atraer y guiar a los espíritus de los difuntos.
3. Calaveras de Azúcar y Calacas: Las calaveras de azúcar y las calacas (figuras de esqueletos) son elementos icónicos del Día de Muertos. Estos objetos coloridos y alegres representan la muerte como parte natural de la vida y la celebración de esta transición.
4. Flores: El cempasúchil, una flor anaranjada, es esencial en los altares. Su fragancia y color son asociados con el retorno de los muertos. También se utilizan otras flores, como el terciopelo morado, para decorar el altar.
5. Comida y Bebida: Los altares suelen incluir los platillos y bebidas favoritas de los difuntos, como tamales, mole, pan de muerto y atole. Los aromas y sabores son un llamado para las almas de los seres queridos.
6. Sal y Agua: La sal y el agua son elementos esenciales para purificar y refrescar el alma de los difuntos durante su visita.
7. Papel Picado: El papel picado es un arte tradicional que se utiliza para decorar el altar. Los diseños de papel picado a menudo incluyen motivos relacionados con el Día de Muertos, como calaveras y flores.
8. Recuerdos de mascotas: Al igual que nuestros seres queridos que han partido, las mascotas que se han ido también dejan una gran huella en nosotros. Es por eso que el 27 de octubre, muchas personas aprovechan para dar la bienvenida a sus perritos o gatitos que han dejado este mundo. Recordándolos con sus fotos, agua, croquetas o sus juguetes.
El altar de Día de Muertos no es simplemente una exhibición estética; es un reflejo de las creencias profundamente arraigadas en la cultura mexicana. Representa la creencia de que, una vez al año, los muertos pueden regresar al mundo de los vivos para visitar a sus seres queridos. Los altares son un lugar de bienvenida para estas almas y ofrecen el afecto y los recuerdos que necesitan para continuar su viaje.
Este tributo a la memoria es una muestra del respeto y amor que las familias mexicanas tienen por sus antepasados. A través de esta tradición, se demuestra que la muerte no es el final, sino una parte integral de la vida.

Por: Roberto Flores Piña
