Cuando ingresamos al mundo laboral, uno de nuestros mayores anhelos posiblemente sea poder obtener nuestro crédito Infonavit, con la finalidad de mejorar nuestro hogar, comprar un terreno o una casa, un derecho al que todo trabajador debería tener acceso. Sin embargo, el mundo inmobiliario ha cambiado desde hace ya bastantes años, llegando al punto en que las viviendas de interés social se han encarecido tanto que la mayoría de los trabajadores tienen que optar por opciones compartidas.
Reflejo de dichas dificultades es que en México existen un poco más de 35 millones de viviendas, que albergan a 126 millones de habitantes; sin embargo, aproximadamente la mitad son hogares propios, los cuales ya se han terminado de pagar, según la Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI). Esto refleja las dificultades que enfrentan la mayoría de los mexicanos para adquirir una vivienda, sumado a una media de precios que llega a alcanzar 1 millón 601 mil pesos mexicanos, según la Sociedad Hipotecaria Federal.
Si bien existen otras opciones que pueden llegar a la mitad del precio medio, la calidad de vida se ve disminuida. Lamentablemente, temas como la seguridad y los servicios básicos como la luz o el agua pueden presentar problemas graves de desabastecimiento. Problemas como la seguridad también hacen que muchas personas prefieran seguir pagando una renta en zonas más tranquilas, evitando la incertidumbre y el miedo, ya que estas zonas se convierten en focos rojos de la delincuencia, donde es común encontrar noticias sobre este tema cada mes.
En el caso particular de Hidalgo, el acceso a las viviendas es aún más difícil, considerando que el ingreso promedio mensual por familia es uno de los más bajos del país, con tan solo 17,700 pesos por vivienda, tomando en cuenta que el promedio nacional es de 67,311 pesos por vivienda.
Muchas personas optan por unir sus créditos con su cónyuge, amigo o algún familiar, con el fin de obtener un monto mayor y así acceder a una vivienda con mayor seguridad y mejores servicios. Esta modalidad, que desde 2020 ha sido bien recibida por parte de los usuarios, tiene en cuenta que no se toma el monto total de tu crédito individual, ya que se descuenta un 10% de los créditos otorgados, lo cual puede afectar tu presupuesto. Por lo tanto, es indispensable considerar todos estos factores al cotizar una vivienda.
A pesar de que el gobierno federal ha abierto nuevas opciones y recientemente el presidente de la república ha buscado reformar el sistema inmobiliario convirtiendo al Infonavit también en constructor de viviendas, la realidad es que el acceso a una vivienda digna propia sigue siendo un privilegio para unos pocos, dejando fuera a todos los trabajadores que no cuentan con prestaciones derivadas de trabajos informales o patrones que no pagan sus cuotas obrero patronales.
Por: Roberto Flores Piña
