EL ENIGMA DEL “TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS MEXICANO”

En el desierto del Bolsón de Mapimí, donde se encuentran Durango, Chihuahua y Coahuila, se extiende una de las regiones más intrigantes de México: la llamada Zona del Silencio. Durante décadas ha sido comparada con el Triángulo de las Bermudas por los múltiples hechos inexplicables, anomalías magnéticas y sucesos documentados que han alimentado tanto la investigación científica como las leyendas locales. Lejos de ser solo un mito, esta área acumula casos verídicos que han mantenido vivo el misterio hasta la actualidad.
El incidente más conocido ocurrió el 11 de julio de 1970, cuando un cohete Athena RTV lanzado por Estados Unidos perdió el control y cayó precisamente en esta zona. El proyectil transportaba cápsulas con pequeñas cantidades de cobalto-57 y, durante la operación de rescate, técnicos norteamericanos reportaron fallas en equipos de comunicación, radios que se apagaban sin razón y brújulas incapaces de orientarse correctamente. Ese accidente, ampliamente documentado por autoridades de ambos países, colocó a la Zona del Silencio en el centro de la atención internacional.
Sin embargo, las anomalías ya se habían manifestado antes. Testimonios recopilados por investigadores locales hablan de que en 1930 el piloto mexicano Francisco Sarabia, pionero de la aviación nacional, reportó fallas en su radio mientras sobrevolaba el mismo punto del desierto. En 1964, un ingeniero de Pemex encargado de estudios geológicos describió interferencias eléctricas y pérdida de señal durante un recorrido técnico. Los habitantes de Mapimí han relatado durante décadas que radios, televisiones y brújulas fallan sin explicación aparente en ciertos sectores.
A estos casos se suma un fenómeno bien documentado por geólogos: la constante caída de meteoritos. El suelo de la región contiene una inusual cantidad de restos metálicos procedentes del espacio, lo que ha permitido analizar fragmentos de hierro, magnetita y otros minerales que podrían influir en el comportamiento magnético del área. Estas características, sumadas a mediciones geofísicas que muestran variaciones en la conductividad del subsuelo, han llevado a especialistas a considerar que se trata de una región geológicamente anómala.
Desde mediados del siglo XX también se han registrado reportes recurrentes de luces inexplicables en el cielo nocturno. Investigadores de fenómenos aéreos anómalos han recopilado fotografías y videos de orbes verdes, figuras luminosas y trayectorias rectilíneas que no corresponden a aeronaves conocidas. Estos reportes, aunque no concluyentes, han colocado a la Zona del Silencio como uno de los puntos de mayor avistamiento en el norte del país.
A nivel histórico, el misterio de este “triángulo mexicano” se complementa con otro en el mar: el caso de la Isla Bermeja, una isla que apareció en mapas oficiales durante siglos en el Golfo de México y que hoy no existe. En 2009, una expedición de la UNAM realizó estudios batimétricos y sobrevuelos en las coordenadas exactas donde la isla debería encontrarse, pero no halló ni rastros de ella ni indicios de erosión o hundimiento. Este caso, con implicaciones geopolíticas relacionadas con zonas petroleras, ha sido considerado uno de los enigmas cartográficos más importantes de México.
La mezcla de estos hechos —el accidente del cohete, los testimonios de pilotos, las fallas registradas por ingenieros, la caída constante de meteoritos, las luces anómalas y la desaparición de una isla entera del mapa— forma un panorama en el que la ciencia y la leyenda se entrelazan. Aunque no existe una explicación definitiva para todos los fenómenos, la evidencia acumulada confirma que esta región es extraordinaria desde el punto de vista geológico, histórico y cultural.
El llamado “triángulo de las Bermudas mexicano” no es solo un nombre atractivo para el mito: es un territorio real que continúa generando preguntas, atrayendo investigadores y manteniendo viva una de las historias más fascinantes del país. México sigue guardando secretos en su desierto, secretos que, a pesar del paso del tiempo, aún esperan ser completamente revelados.

Por: Angel Flores

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