SEIS MESES DESPUÉS, LA CALLE “TIERRA Y LIBERTAD” SIGUE ENTRE PIEDRAS, POLVO Y PROMESAS

Pachuca, Hgo. Lo que fue anunciado como una obra de rehabilitación para mejorar el sistema de drenaje y la repavimentación de la calle Tierra y Libertad, en la colonia Rojo Gómez, hoy se ha convertido en un problema diario para vecinos, comerciantes y automovilistas que transitan por la zona, luego de que, a casi seis meses del inicio de los trabajos, la obra continúe inconclusa y sin una fecha clara para su terminación.

La vialidad permanece prácticamente destruida en varios tramos. Piedras sueltas, tierra, desniveles, zanjas y registros abiertos forman parte del panorama cotidiano de una de las calles que conecta con diferentes puntos de la zona, afectando la circulación y complicando el acceso tanto a viviendas como a negocios.

Vecinos aseguran que, conforme avanzan las semanas, la inconformidad crece debido a la lentitud de los trabajos y a la falta de información oficial sobre el avance real de la obra. Señalan que las lluvias recientes han agravado el problema, pues parte del drenaje que ya había sido instalado ha tenido que volver a ser intervenido debido a taponamientos provocados por el lodo y material acumulado, obligando a realizar nuevamente labores de desazolve.

Para algunos habitantes, la situación refleja una falta de planeación y seguimiento adecuado, ya que mientras la obra continúa abierta, las afectaciones para quienes viven o trabajan en el lugar se vuelven cada vez más evidentes. Comerciantes de la zona aseguran que las ventas han disminuido considerablemente debido a las dificultades de acceso y a la mala imagen que genera una calle convertida prácticamente en terracería.

A esto se suma una preocupación constante por la seguridad. Vecinos denunciaron que en distintos puntos de la obra no existen señalamientos preventivos suficientes, pese a que permanecen excavaciones abiertas, registros sin cubrir y desniveles peligrosos. Incluso, algunas áreas únicamente están delimitadas con llantas o estructuras improvisadas, lo que consideran insuficiente para prevenir accidentes.

Habitantes advierten que la falta de advertencias visibles podría provocar incidentes, especialmente durante la noche o en días de lluvia, cuando la visibilidad disminuye y el riesgo aumenta para peatones, motociclistas y automovilistas.

La molestia también ha sido alimentada por las comparaciones que los propios vecinos hacen con otras obras ejecutadas en avenidas principales o zonas cercanas a edificios gubernamentales, donde —aseguran— los trabajos avanzan con mayor rapidez y organización. Consideran que mientras algunas vialidades reciben atención inmediata, colonias populares como la Rojo Gómez enfrentan procesos lentos y prolongados que terminan afectando directamente la vida diaria de cientos de personas.

Mientras tanto, la calle Tierra y Libertad continúa atrapada entre maquinaria, polvo y retrasos, sin una respuesta concreta de las autoridades sobre cuándo concluirá finalmente una obra que, lejos de representar una mejora inmediata, hoy simboliza el desgaste, la incertidumbre y el cansancio de los vecinos que llevan meses esperando recuperar la normalidad en su colonia.

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