El proyecto Olinia, presentado por el Gobierno de México como la primera armadora nacional de mini vehículos eléctricos, ha generado debate luego de que diversos reportes señalaran que sus primeros modelos no serían completamente mexicanos y contarían con componentes y colaboración tecnológica provenientes de China.
Aunque las autoridades han destacado que el diseño, desarrollo y ensamble del vehículo se realizarán en territorio nacional, información difundida por medios especializados indica que el contenido nacional inicial rondaría el 50 por ciento, con el objetivo de incrementarlo gradualmente durante los próximos años.
Las investigaciones publicadas recientemente también apuntan a que representantes del proyecto sostuvieron acercamientos con empresas chinas para aspectos relacionados con el diseño mecánico y sistemas de propulsión eléctrica, una práctica común en la industria automotriz global, donde numerosos fabricantes dependen de cadenas internacionales de suministro.
Especialistas señalan que uno de los mayores desafíos para Olinia será desarrollar una red de proveedores nacionales capaz de fabricar componentes clave como baterías, motores eléctricos y sistemas electrónicos, sectores donde China mantiene actualmente una posición dominante a nivel mundial.
De esta manera, aunque Olinia se perfila como un vehículo diseñado y ensamblado en México, la información disponible hasta ahora indica que sus primeras versiones incorporarían tecnología y piezas importadas, por lo que difícilmente podría considerarse un automóvil 100 por ciento mexicano en su etapa inicial. Sin embargo, el proyecto busca aumentar progresivamente la participación de componentes nacionales conforme avance su desarrollo y producción.
¿OLINIA ES REALMENTE MEXICANO? REPORTES REVELAN VÍNCULOS CON TECNOLOGÍA CHINA
