Una nueva estrategia impulsada por científicos en Sudáfrica ha puesto en el centro del debate internacional el uso de tecnología nuclear para combatir la caza furtiva de rinocerontes, una de las especies más amenazadas del planeta. El proyecto, denominado Rhisotope Project, consiste en la inyección controlada de material radiactivo en los cuernos de estos animales con el objetivo de hacerlos rastreables y menos atractivos para el mercado ilegal.
La iniciativa es desarrollada por investigadores de la University of the Witwatersrand, quienes aseguran que las sustancias utilizadas no representan un riesgo para la salud de los rinocerontes. De acuerdo con el equipo científico, la radiación aplicada es de baja intensidad y comparable a la que se emplea en procedimientos médicos, por lo que no altera el comportamiento ni el bienestar de los animales.
El propósito central del programa es fortalecer los mecanismos de detección en aeropuertos y fronteras internacionales. Al contener material radiactivo, los cuernos pueden ser identificados fácilmente mediante escáneres especializados, lo que dificulta su traslado ilegal y aumenta el riesgo para las redes de tráfico. Esta medida busca no solo interceptar cargamentos, sino también disuadir a los cazadores furtivos al reducir el valor comercial del producto.
El tráfico de cuerno de rinoceronte continúa siendo un negocio altamente rentable en diversas regiones del mundo, especialmente en mercados asiáticos, donde persisten creencias sin sustento científico sobre sus supuestas propiedades medicinales. En realidad, el cuerno está compuesto principalmente por queratina, la misma sustancia que forma las uñas humanas.
Organismos de conservación han advertido que la caza ilegal ha provocado una drástica disminución en las poblaciones de rinocerontes durante las últimas décadas, lo que ha obligado a explorar soluciones innovadoras. No obstante, el uso de material radiactivo ha generado posturas encontradas entre especialistas, algunos de los cuales consideran que el enfoque debería centrarse en reducir la demanda mediante educación y regulación más estricta.
A pesar de la controversia, los impulsores del proyecto sostienen que se trata de una herramienta adicional en una lucha urgente contra el crimen ambiental. La estrategia no pretende modificar al animal, sino intervenir en la cadena de valor que ha convertido a sus cuernos en un objetivo de explotación ilegal a nivel global.
INYECCIÓN RADIACTIVA EN RINOCERONTES: LA ESTRATEGIA CIENTÍFICA QUE BUSCA FRENAR EL TRÁFICO ILEGAL DE CUERNOS
