La estrategia del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para obtener mayores ingresos mediante auditorías a grandes contribuyentes mostró señales de desaceleración durante el primer trimestre de 2026. Aunque las revisiones a corporativos continúan siendo una fuente importante de recursos para el gobierno federal, el crecimiento de la recaudación derivada de actos de fiscalización fue prácticamente marginal.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), los ingresos obtenidos por auditorías a grandes empresas ascendieron a 132 mil 838 millones de pesos entre enero y marzo de este año, lo que representó un incremento real de apenas 1.1 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
La cifra contrasta con el comportamiento observado en años anteriores, cuando este mecanismo reportaba aumentos superiores al 32 por ciento. El cambio refleja una pérdida de dinamismo en una de las principales herramientas utilizadas por la autoridad fiscal para fortalecer las finanzas públicas sin recurrir a una reforma tributaria.
Especialistas consultados por medios nacionales señalan que este menor crecimiento se explica por varios factores. En primer lugar, durante los últimos años el SAT logró recuperar adeudos fiscales de gran magnitud que estaban pendientes desde ejercicios anteriores, lo que generó ingresos extraordinarios difíciles de repetir. Además, muchas compañías ajustaron voluntariamente su situación fiscal después de haber sido auditadas, reduciendo el potencial de nuevos cobros.
Otro elemento relevante es la disminución en el número de empresas clasificadas como grandes contribuyentes. Al cierre de marzo de 2026, el padrón se redujo a 15 mil 402 compañías, es decir, 604 menos que las registradas un año antes. Esto se debe, en parte, al aumento del umbral de ingresos requerido para pertenecer a este segmento.
A pesar de esta desaceleración, los grandes contribuyentes siguen siendo el principal sostén de la recaudación federal. Sin considerar a Petróleos Mexicanos, estas empresas aportaron 949 mil 732 millones de pesos en impuestos durante el primer trimestre, equivalente al 60.2 por ciento de todos los ingresos tributarios del país.
El comportamiento de las cifras sugiere que la capacidad del SAT para seguir elevando la recaudación únicamente mediante auditorías podría estar alcanzando un límite. En este contexto, especialistas consideran que, para incrementar de manera sostenida los ingresos públicos, México eventualmente tendrá que discutir una reforma fiscal de mayor alcance.
SAT PIERDE FUERZA EN LA FISCALIZACIÓN A GRANDES EMPRESAS Y SE FRENA LA RECAUDACIÓN
