DESCUBREN NUEVAS CLAVES SOBRE EL ASPECTO DE LOS DENISOVANOS, LOS MISTERIOSOS PARIENTES DE LOS HUMANOS

Durante miles de generaciones, los denisovanos habitaron distintas regiones de Asia y convivieron en diferentes periodos con otros grupos humanos. Sin embargo, a diferencia de los neandertales, durante mucho tiempo fue difícil imaginar cómo eran físicamente, debido a la escasez de fósiles identificados. Ahora, un nuevo estudio científico aporta evidencias para reconstruir su apariencia y comprender mejor su lugar en la evolución humana.

La investigación, publicada el 21 de octubre de 2026 en la revista científica Nature, analizó restos fósiles procedentes de Xujiayao, un yacimiento arqueológico ubicado en el norte de China. Mediante el estudio de proteínas antiguas conservadas en los huesos y la comparación de características anatómicas, los científicos concluyeron que estos restos pertenecían al linaje de los denisovanos.

El hallazgo resulta relevante porque los investigadores pudieron identificar una combinación de rasgos físicos compartidos entre diferentes fósiles de Asia oriental. Entre las características descritas se encuentran un cráneo bajo y alargado, una zona ósea prominente sobre los ojos, un rostro relativamente plano y una mandíbula con rasgos particulares.

Los análisis también revelaron una combinación de características que recuerdan a otros grupos humanos antiguos. Algunos rasgos del cráneo son similares a los observados en Homo erectus, mientras que otros presentan semejanzas con los neandertales y los humanos modernos. Esta mezcla de características ayuda a comprender la diversidad que existió entre los antiguos integrantes del género Homo.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo examinó proteínas presentes en dos especímenes de Xujiayao. Una de las evidencias decisivas fue la identificación de una variante específica de la proteína de colágeno COL1A2, asociada con el linaje denisovano. Posteriormente, los investigadores compararon la anatomía de estos restos con fósiles de otros yacimientos de Asia oriental.

Los fósiles de Xujiayao tienen una antigüedad estimada de entre 199 mil y 138 mil años. El conjunto incluye restos del cráneo, mandíbula y dientes, lo que ofrece más información anatómica que los pequeños fragmentos que inicialmente permitieron identificar a este grupo humano.

Los denisovanos fueron reconocidos como un linaje humano distinto en 2010, después de que el análisis de ADN antiguo de restos encontrados en una cueva de Siberia revelara que no correspondían a los grupos humanos entonces conocidos. Desde entonces, diferentes investigaciones han identificado evidencias de su presencia en otras regiones de Asia.

Además de su importancia para la paleoantropología, el estudio ayuda a explicar cómo los científicos pueden identificar poblaciones humanas desaparecidas incluso cuando no disponen de un esqueleto completo. La combinación de proteínas antiguas, anatomía comparada y análisis de fósiles permite reconstruir aspectos de su historia que antes permanecían ocultos.

Los investigadores sostienen que los resultados amplían el conocimiento sobre la apariencia de los denisovanos y respaldan la relación de varios fósiles de Asia oriental con este linaje. No obstante, todavía existen interrogantes sobre la diversidad que presentaban sus poblaciones y las relaciones evolutivas entre los diferentes grupos humanos que habitaron Asia durante el Pleistoceno.

El descubrimiento representa un nuevo avance para comprender que la evolución humana no fue una historia lineal, sino un proceso complejo en el que distintos linajes coexistieron, se adaptaron a diferentes ambientes y, en algunos casos, intercambiaron material genético con nuestros antepasados.

Fuente científica: Xing, S. y colaboradores. “The proteome of Middle Pleistocene Xujiayao and common Denisovan morphology”. Nature, publicado el 21 de octubre de 2026. DOI: 10.1038/s41586-026-11132-z.

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